Diputados debate hoy la ley del censo; Senado rechaza acelerar conducto regular

Creemos cede en censo 2024 y busca aprobar ley que garantice distribución de recursos y escaños. La traba está en lograr apoyo de los ‘evistas’. Hubo incidentes en la Comisión de Constitución. Jerges Mercado (MAS) pide informes de anteproyecto.


El debate sobre la ley del censo continúa hoy, a las 18:00, en el pleno de la Cámara de Diputado. Ayer, las tres fuerzas políticas se acusaron se empantanar el diálogo en la Comisión de Constitución, luego de una jornada de violencia y amenazas. Sin embargo, Creemos ya cedió con recorrer el censo para el 2024, pero ahora el conflicto se centra en obtener los votos de los ‘evistas’ que ya anunciaron que no apoyarán ninguna norma. La situación en el Senado sigue en ‘statu quo’, donde la mayoría es afín a Evo Morales.

“A las seis de la tarde (de hoy) trataremos todos los proyectos de ley que se presentaron. Escuchando el clamor de la gente, ya tenemos que convocar a esta sesión. Yo prometí que íbamos a resolver esto el día lunes, lamentamos que no se pudo. No imaginamos que iban a haber tantos proyectos de ley y que iban a surgir dificultades en la comisión correspondiente”, dijo el presidente de la Cámara de Diputados Jerges Mercado (MAS).

El parlamentario instó a la Comisión de Constitución, a cargo del diputado Juan José Jáuregui (MAS), a poner “su máximo empeño” para hacer llegar los informes a la presidencia de Cámara. Mientras desde el Senado informaron que esperarán el documento de la Cámara Baja para recién tratar la normativa.

El diputado Óscar Balderas (CC) dijo que se cumplió el objetivo de su alianza, ya que solicitaron a Mercado convocar a sesión de Diputados. Comunidad Ciudadana considera que la fecha del censo debe llevarse a votación.

La alianza de Carlos Mesa en el Senado también propuso, ayer en sesión ordinaria, adelantar el proceso para el tratamiento del proyecto de la ley del Censo Nacional de Población y Vivienda, pero esta iniciativa fue rechazada nuevamente por el oficialismo.

“Nosotros pacientemente vamos a esperar a que se siga todo el procedimiento, que Diputados tenga todo el tiempo necesario para hacer el análisis, lleguen a una conclusión y eleven un informe y seguramente pasarán a la Cámara Alta”, explicó la primera vicepresidenta de esa instancia, Gladys Alarcón.

La Comisión de Constitución en Diputados recibió seis proyectos de ley hasta el día martes. Pero se redujeron a tres, uno de cada organización política. Las disidencias estaban en la fecha del censo, pero ya que Creemos tiene la venia del Comité Interinstitucional para viabilizar la ley con la fecha del censo para 2024, se prevé que no haya mayor dificultad en el debate. Las coincidencias radican en la distribución de recursos y de escaños.

Para el ala ‘arcista’, en palabras del jefe de bancada de Diputados del MAS, Andrés Flores, el oficialismo no tiene ningún problema en aprobar la ley del censo, pero señaló a Evo Morales como el responsable de que no haya solución.

“El MAS no tiene ningún inconveniente; al contrario, estamos esperando a la Comisión de Constitución para que de una vez pueda sacar un informe. Nosotros, como la bancada nacional, vamos a analizar para su aprobación; por lo tanto, no tenemos ningún inconveniente”, reiteró.

Al respecto, el expresidente Evo Morales manifestó que “los legisladores que aprueben una ley que derive en pérdida de escaños serán repudiados en sus regiones”. Asimismo, en reiteradas ocasiones sostuvo que aprobar una ley implicaba desautorizar a Arce.

Bochorno en la Comisión
La comisión de Constitución reinstaló ayer la sesión después de las 11:00, aunque la convocatoria estaba prevista para las 10:00. El ministro de Planificación, Sergio Cusicanqui, y la coordinadora de censos, Martha Oviedo, acudieron a explicar cómo se definió la fecha del censo, pero los opositores consideraron que era una estrategia “dilatoria”.

Para resolver esta demora, CC planteó invocar el artículo 121 del Reglamento de Debates de la Cámara Baja para que la discusión se traslade al plenario por la urgencia de suspender el paro en Santa Cruz, que hoy ingresará a su trigésimo cuarto día.

Sin embargo, el presidente de la comisión Juan José Jáuregui argumentó que previamente debe existir una declaratoria de calamidad, a través de un Decreto Supremo. El opositor Alarcón rebatió los argumentos de su colega y señaló que Jáuregui se confundió con la declaratoria de desastre natural.

“Acá es obvio que al no haber resuelto el Gobierno nacional más de 30 días este conflicto ha generado una situación de vulneración de la paz, de la seguridad y de los derechos humanos, no solo de Santa Cruz sino del país”, sostuvo.

La sesión de comisión continuó con la intervención del diputado Erwin Bazán, de Creemos, quien amenazó con cerrar las puertas del mini hemiciclo hasta que se apruebe una ley del censo.

“Esto no es Cochabamba donde fueron a una reunión política donde se la charlaron a todos, esto tampoco es Trinidad donde encerraron autoridades. Esto es el parlamento y se tiene que respetar. Nos autodeclaramos en sesión por tiempo y materia, vamos a cerrar la puerta de este hemiciclo y no vamos a salir hasta que se apruebe la ley del censo”, advirtió.

En respuesta a Bazán, Jáuregui culpó a la alianza de Luis Fernando Camacho por presentar otros tres proyectos de ley que dilataron el proceso. “Ya no teníamos tres proyectos sino seis proyectos. Tuvimos que conferirles un plazo para que vayan a solucionar sus conflictos internos. Este bloque está habituado a bloquear, amenazar e impedir la salida”, dijo el diputado.

El caos vino cuando el presidente Juan José Jáuregui declaró un nuevo cuarto intermedio sin fecha ni hora. Los diputados de oposición corrieron a cerrar las puertas, mientras los masistas se levantaron rápidamente de sus asientos. Gritos, empujones e insultos duraron por varios minutos hasta que los legisladores del MAS y autoridades lograron salir.

Sin embargo, la sesión en la Comisión de Constitución fue convocada para hoy, a las 9:00, para elaborar los informes de los proyectos de ley del censo.

Fuente: El Deber