Fútbol y narcotráfico: ¿La pelota no se mancha?

La relación entre el crimen organizado y el fútbol cada vez es más cercana. Las inversiones en clubes de fútbol pueden utilizarse para integrar el dinero de origen ilegal en el mercado financiero.

En México, según datos del gobierno federal, operan 37 cárteles o grupos delictivos en 17 entidades, informó la Fiscalía General de la República.

Lo que significa que cinco de cada diez clubes mexicanos tienen sede en lugares en donde operan grupos criminales, la investigación incluye las organizaciones de primera división e inferiores.

Una de los problemas que se menciona en el estudio “Money Laundering through the Football Sector” elaborado por Financial Action Task Force es el hecho de que los equipos de categorías menores no cuentan con la suficiente solidez financiera, además de la falta de una correcta inspección, los hace blancos para obtener y lavar dinero.

Las inversiones en clubes de fútbol pueden utilizarse para integrar el dinero de origen ilegal en el mercado financiero. Sistema, similar a la inversión en bienes raíces. Los clubes de fútbol son vistos por los delincuentes como los vehículos perfectos para el lavado de dinero. Los casos documentados en México, hasta el momento, en su mayoría involucran a franquicias de primera división.

CLUBES DE MÉXICO Y SUS VÍNCULOS CON EL NARCOTRÁFICO

En 2004, la entonces Procuraduría General de México dio a conocer a través de una investigación que el propietario del club de fútbol Querétaro, Tirso Martínez Sánchez, conocido como “El futbolista” y quien también era dueño del club de Irapuato y de Ciudad Juárez, tenía vínculos con el narcotráfico, específicamente con Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Tirso Martínez Sánchez, de narco a dueño de equipos de futbol mexicano.

Durante 8 años, de 1995 a 2003, Tirso Martínez utilizó varios equipos del futbol mexicano de la Primera División (hoy conocida como Liga MX) y de la Liga de Ascenso, como Querétaro, Irapuato, Venados de Yucatán y La Piedad para lavar dinero al Cártel de Sinaloa. Gracias a una auditoría realizada por la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) fue como se pudo detectar las diversas irregularidades en los clubes de Irapuato y Querétaro.

Con el dinero obtenido del narcotráfico, Tirso Martínez confesó estar a cargo de los lotes de cocaína que ingresaban a Nueva York, Los Ángeles y Chicago, con lo que obtuvo ganancias por 70 millones de dólares y con lo que adquirió propiedades, automóviles y equipos de futbol.

El futbolista fue aprehendido en 2014 y fue extraditado a Estados Unidos en 2015. Actualmente se encuentra preso en una cárcel federal de Estados Unidos, acusado de tráfico de cocaína. También testificó contra Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2018, donde confesó su participación en el tráfico de drogas.

EQUIPOS COLOMBIANOS QUE FUERON DIRIGIDOS POR LOS NARCOS

En los años 80 se apoderaron del fútbol colombiano. Ficharon estrellas, llenaron estadios y ganaron títulos con el objetivo de, además de blanquear dinero, competir entre los diferentes cárteles. Pablo Escobar, Dávila Armenta, ‘El Mexicano’… muchos son los nombres propios que dieron lugar al ‘narcofútbol’. Una tremenda inversión de dinero que cambió el fútbol colombiano para siempre.

Independiente Medellín

El ‘Poderoso’ estuvo liderado por Héctor Mesa en la década de los 80. Tras varios años en el cargo, el club cayó en manos de Pablo Escobar, a pesar de ser hincha radical de Atlético Nacional.

América de Cali

Miguel Rodríguez Orejuela dirigió el club durante casi dos décadas. El líder del cártel de Cali, y archienemigo de Pablo Escobar, acumuló deudas y tuvo que dejar la presidencia del club ‘cafetero’ tras una época gloriosa en el club.

Millonarios

Tras ser presidido por el narcotraficante Hermes Tamayo, propietario de dos mil kilos de clorhidrato, ‘El Mexicano’ adquirió el club para llevar a Millonarios a conseguir un nuevo campeonato de Liga. Fue uno de los narcos más sanguinarios de toda Colombia.

Independiente Santa Fe

Fernando Carrillo Vallejo, dueño de una cadena de droguerías que era su tapadera, compró el club en 1989. Dos años más tarde, Phanor Arizabaleta, uno de los hombres más importantes del cártel de Cali, le sustituyó.

Atlético Nacional

Pablo Escobar ligó su pasión por el fútbol con el conjunto ‘verdolaga’. Llevó a Atlético Nacional a conquistar su primera Copa Libertadores en 1989, aunque fueron muchos los que vieron ‘manipulación’ en la consecución de aquel título de Nacional. Algunos jugadores visitaron a Escobar a la cárcel para disputar partidos con él.

AÑOS DE MUERTE EN LOS 80 Y 90

Los años 80 y 90 fueron años de muerte y violencia sin medida en Colombia. La guerra sin cuartel entre los carteles de Medellín y de Cali contra el propio Estado colombiano se trasladó también a los terrenos de juego: los grandes capos compraron diferentes equipos de fútbol y el narcotráfico extendió sus tentáculos controlando los clubes, a los jugadores y a los árbitros.

Entre los miles de asesinatos uno de los más llamativos fue el asesinato del árbitro Álvaro Ortega. Ortega había anulado días antes un gol decisivo del Deportivo Independiente Medellín, apoyado por Escobar, que jugaba contra el América de Cali, propiedad del cartel de Cali. Años después Popeye, uno de los sicarios del cartel de Cali, reconoce que asesinaron a Ortega por orden de Pablo Escobar.

El 23 de junio de 1994 el futbolista colombiano Andrés Escobar cometió el error de su vida. El zaguero zurdo de 27 años metió un gol en propia puerta de la selección de Colombia ante Estados Unidos, lo que supone la eliminación del equipo del Mundial. “La vida no termina aquí”, dijo Escobar horas más tarde del partido. Diez días después del autogol, la vida de Andrés Escobar se terminó en un local de Medellín. Seis balazos repartidos por el pulmón, el estómago, el cuello y el antebrazo izquierdo acabaron con su vida aquel 2 de julio.

Andrés Escobar, Álvaro Ortega, Pablo Escobar, Omar Cañas, Felipe Pérez, José Pablo Correa, Gustavo Upegui y Luis Raúl Rodríguez. Foto: La Razón de España.

Eran tiempos de estrecha relación entre el fútbol y el narcotráfico. Los jugadores eran a menudo de títeres, tanto en Colombia como en el resto de Latinoamérica: Jhon Viáfara -internacional colombiano que jugó en la Real Sociedad-, Rafa Márquez -capitán mexicano-, Freddy Rincón -exdelantero del Real Madrid-, el “Emperador” Adriano -exdelantero brasileño internacional del Inter de Milán- o René Higuita. Todos estuvieron implicados en casos de narcotráfico. Durante esta época en Colombia murieron jugadores, árbitros y dirigentes a manos de sicarios.

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SITO MIÑANCO, REY DEL NARCO EUROPEO

El rey del narcotráfico europeo en los 80 era Sito Miñanco, quien decidió comprar el equipo de fútbol de su pueblo, el Juventud Cambados. Imitando al narco colombiano Pablo Escobar, Miñanco se ganó el favor de su pueblo invirtiendo grandes sumas de dinero en el equipo local, que milita en categorías regionales. A partir de ahí empiezan los excesos.

El rey del narcotráfico europeo en los 80, Sito Miñanco con su club de fútbol el Juventud Cambados

Sueldos desproporcionados pagados en bolsas de plástico, coches de lujo, concentraciones en hoteles de cinco estrellas donde no faltan las prostitutas, desplazamientos a campos rivales en narcoavionetas pilotadas por el propio Miñanco, celebraciones de ascensos con fiestas al más puro estilo narco, construcción de un nuevo estadio y festejos donde políticos homenajean abiertamente al rey del narcotráfico europeo.

Tras dos ascensos de categoría, el sueño como presidente de Sito Miñanco se rompe con la Operación Nécora. El popular juez Baltasar Garzón asesta un golpe a los clanes gallegos del narcotráfico y Miñanco abandona la presidencia del Juventud Cambados.

El tío de Sito Miñanco, copresidente del Cambados; jugadores de la plantilla y de equipos rivales; policías y políticos narraron después los años en los que el narcotráfico entró sin tapujos en el fútbol español.

Fuentes: EFE / IUSPORT / INFOBAE / MARCA