Rodríguez del IBCE: “Bolivia debe aprovechar la crisis global de alimentos para convertirse en uno de los principales graneros del mundo”

ONU y The Economist advierten de una catástrofe mundial de alimentos sin precedentes producto de la guerra entre Ucrania-Rusia y el COVID-19. IBCE cree que si el gobierno es inteligente sabrá aprovechar la crisis como una oportunidad para que Bolivia se convierta en centro productor de cereales y de exportación con valor agregado para alimentar al mundo.

A más de uno llamó la atención el último número de la revista The Economist, en cuya portada se ven espigas de trigo que, en vez del grano, muestran decenas de calaveras con un titular escalofriante: “La catástrofe alimentaria que se avecina”.

Según The Economist, la invasión rusa a Ucrania ha impactado negativamente sobre la oferta de trigo, maíz y cebada en el mundo, ya que ambos países son grandes productores de estos cereales; lo mismo pasa con los fertilizantes y la energía, como la urea y el petróleo, que, sumado al impacto que tuvieron la pandemia del covid-19 y el cambio climático sobre el sistema agroalimentario, configuran hoy una “tormenta perfecta”, haciendo disparar los precios de los alimentos a escala global, ocasionando en algunos casos que los precios trepen a niveles inauditos, como el trigo, por más del 50%.

A ello se añade que más de 20 países han restringido sus exportaciones de alimentos privilegiando su abastecimiento interno, la situación se complica más aún cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advierte que la amenaza de escasez mundial de alimentos podría prolongarse por varios años. Actualmente, la inseguridad alimentaria en el mundo afecta a 1.600 millones de personas, 250 millones de ellas casi en situación de hambruna.

El informe advierte que si el conflicto bélico se prolonga, “cientos de millones de personas más podrían caer en la pobreza. El malestar político se extenderá, los niños sufrirán retrasos en el crecimiento y la gente morirá de hambre”. La crisis empeorará si Ucrania mantiene sus silos repletos, al no poder vender sus cereales por el cerco ruso, y no tendrá dónde guardar su próxima cosecha, mientras Rusia hace el gran negocio de exportar a precios exorbitantes.

¿Qué hacer frente a este escenario apocalíptico? Para conocer los efectos en nuestro país y las alternativas que tendría para aprovechar este escenario negativo como una oportunidad comercial, hemos entrevistado a Gary Antonio Rodríguez, gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

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“Bolivia en 3 a 5 años sería uno de los principales graneros del mundo si aprovecha escasez de alimentos”

Un reciente informe de la Unidad de Inteligencia del grupo británico The Economist, causó júbilo en círculos oficiales al señalar que Bolivia era el país mejor preparado en América Latina para enfrentar las negativas consecuencias derivadas de la invasión de Rusia a Ucrania.

Gary Rodríguez del IBCE, dice que el país debe aprovechar la coyuntura mundial con el uso de biotecnología para pasar de país importador a exportador; “con biotecnología Bolivia en tres años sería uno de los principales productores de cereales de la región y así alimentaría al mundo”.

De acuerdo a los productores Bolivia actualmente enfrenta escasez de maíz y trigo, por lo que piden al Gobierno poder importar estos granos y autorizar el uso de biotecnología.

Rodríguez remarcó que a nivel mundial hay un modelo de producción orientado a ciencia con biotecnología y este camino debería seguir el país, pues actualmente enfrenta una escasez de maíz y trigo y el precio aumentó al doble.  «La oportunidad de oro es que Bolivia se convierta en centro productor de cereales y de exportación con valor agregado y de Sudamérica para alimentar al mundo», dijo a tiempo de hacer referencia al adagio chino que dice que en toda crisis hay oportunidad.

Rodríguez insistió que en este momento el país debería mejorar los rendimientos y costos de producción, para así pueda exportar excedentes.