Jerusalén. — El Ejército de Israel informó este domingo que destruyó aproximadamente el 50% de los lanzamisiles balísticos de Irán, lo que equivale a cerca de 200 plataformas, además de impedir la producción de 1.500 misiles tras una serie de bombardeos dirigidos contra infraestructura estratégica iraní.

De acuerdo con el comunicado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), los ataques alcanzaron fábricas de motores y sistemas de armas avanzados, así como la planta central de producción de explosivos utilizada para abastecer misiles balísticos, cohetes y misiles de crucero. La ofensiva también inutilizó “docenas” de lanzamisiles adicionales.

Las FDI señalaron que fueron atacadas cuatro instalaciones destinadas a la fabricación de motores para misiles balísticos, además de “otros aspectos fundamentales de la industria armamentística iraní”, logrando —según afirmaron— resultados significativos que reducen las amenazas contra Israel y la región.

El recrudecimiento del conflicto ocurre tras la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei, en los bombardeos que marcaron el inicio de una nueva guerra contra Irán, con intermediación estadounidense. Desde entonces, al menos nueve personas han fallecido en Israel por impactos de misiles iraníes.

Previamente, el Ejército israelí reportó que en la más reciente andanada de proyectiles se registraron “múltiples impactos simultáneos”, mientras continúan “extensas operaciones de búsqueda y rescate” en las zonas afectadas.

Por su parte, medios estatales iraníes denunciaron que ataques atribuidos a Israel y Estados Unidos impactaron una escuela primaria femenina en la localidad de Minab, dejando un saldo de 148 muertos, según reportes difundidos por la propaganda oficial de Teherán.

El conflicto mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una mayor escalada en Medio Oriente.